Las redes sociales y nuestra salud mental

¿Utilizas las redes sociales? Si es así, ¿de cuántas plataformas de medios sociales (por ejemplo, Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, LinkedIn) eres miembro? Con aproximadamente el 40% de la población mundial ya en alguna forma de redes sociales en línea, incluso si no la usas, es probable que hayas oído hablar de ella. Dedicar varias horas cada día a mantenerse al día con las redes sociales no es infrecuente. En 2017, los usuarios de Internet globales pasaron 135 minutos por día en redes sociales basadas en Internet. Nos guste o no, las redes sociales tienen un impacto masivo en nuestras vidas, ya que influyen en la forma en que nos comunicamos con los demás para alterar la forma en que compramos y recibimos noticias.

¿Influyen demasiado las redes sociales y afectan a más de lo que sabemos? Los medios sociales pueden conectarnos mejor con nuestra familia, amigos, colegas, eventos y nuevas oportunidades, pero mirar continuamente la vida cotidiana de los demás y compartir tantos de nuestros propios detalles abre la puerta a una serie de dificultades para la salud mental.

Cómo nos pueden estar perjudicando las redes sociales

Las redes sociales (e Internet en general) pueden ser tóxicas, pero un artículo anterior en el American Journal of Preventive Medicine describe cómo el uso de las redes sociales también puede generar sentimientos de aislamiento. Primack y sus colegas midieron el tiempo y la frecuencia del uso de las redes sociales en 11 plataformas diferentes junto con sentimientos de aislamiento social percibido de una muestra de más de 1,500 adultos de EE. UU., Todos entre 19 y 32 años de edad. Las 11 plataformas estudiadas fueron: Twitter, Facebook, YouTube, Google+, LinkedIn, Tumblr, Instagram, Pinterest, Vine, Snapchat y Reddit. Los resultados indicaron que aquellos con un mayor uso de las redes sociales se sentían más aislados socialmente en comparación con sus homólogos que no usan las redes sociales con tanta frecuencia. El aislamiento social puede tener algunas consecuencias negativas para la salud, que pueden interrumpir el sueño o afectar la cognición de una persona.

Si bien los autores reconocen que se necesita investigación adicional para determinar las razones detrás de esta asociación, también proponen varias explicaciones posibles, incluida la forma en que las personas que ya experimentan aislamiento social pueden usar las redes sociales como sustituto de las interacciones en persona. Además, las redes sociales pueden estar desplazando las interacciones sociales auténticas y facilitando los sentimientos de exclusión. Por ejemplo, si ves fotos de todos tus amigos en una cena a la que no te invitaron.

Se hizo un estudio sobre la conexión entre el uso de las redes sociales y los sentimientos de depresión, soledad y el miedo a perderse (FOMO). A un grupo de 143 estudiantes se les pidió que limitasen su uso de las redes sociales a 30 minutos por día durante tres semanas. Una vez concluido el período de tres semanas, los participantes del grupo de intervención mostraron disminuciones significativas tanto en la depresión como en la soledad. Además, tanto el grupo de control como el de intervención mostraron reducciones en la ansiedad y FOMO, lo que podría indicar que solo el autocontrol y ser conscientes de su tiempo dedicado a las redes sociales podrían tener beneficios.

Cómo nos pueden ayudar las redes sociales

Reconociendo que las redes sociales ponen en riesgo nuestra salud mental, hay ejemplos de cómo las redes sociales se han utilizado para afectar positivamente a los usuarios. Un artículo de 2017 en Behavioral Sciences explica cómo se pueden usar las plataformas de redes sociales y los foros web para identificar la depresión y otros problemas de salud mental. Los autores revisaron varios enfoques diferentes publicados previamente para recopilar y analizar datos de redes sociales que tratan sobre la salud mental del usuario. La esperanza sería que los usuarios con afecciones de salud mental no diagnosticadas o que empeoran puedan recibir recursos adicionales, apoyo y tratamiento. Si bien son potencialmente útiles, los autores reconocen que este tipo de trabajo plantea algunas cuestiones éticas sobre la privacidad.

Los medios sociales también pueden ayudar al funcionar como una red de apoyo. Las plataformas, como PatientsLikeMe, permiten a los usuarios conectarse con otros y compartir sus experiencias. Un artículo en PLoS ONE explica cómo las personas con enfermedades mentales graves encontraron apoyo entre pares al subir videos en YouTube. Los autores identificaron cuatro temas emergentes a través de su análisis de videos de usuarios y comentarios:

1) minimizando el aislamiento

2) apoyando a través del intercambio entre pares

3) compartiendo estrategias de afrontamiento

4) aprendiendo de experiencias compartidas

¿Cuáles son los próximos pasos?

A medida que avanzamos hacia el futuro, la identificación y la atención de los problemas de salud mental a través de las redes sociales podría ser la siguiente etapa de las intervenciones de salud digital. El uso de la telemedicina para abordar los problemas de salud mental está creciendo y se muestra prometedor, reduciendo los costos y facilitando el acceso de los pacientes a los servicios de salud del comportamiento. Además, las aplicaciones (como Pacifica) que tratan específicamente con el manejo de nuestro estrés y ansiedad están siendo evaluadas. En resumen, las redes sociales tienen el potencial de afectarnos de manera positiva o negativa, según cómo se usen. La próxima vez que participe en las redes sociales, tómese un momento para considerar cómo puede influir en su salud mental.